Si ya lo dicen en el panel de control de la coctelera cuando vas a escribir un nuevo artículo..."la mejor forma de conseguir lectores es publicar con frecuencia. Eso hará que la gente siempre vuelva a ver qué has puesto". Ejem. Yo no cumplo este particular ni de lejos, teniendo en cuenta que hace más de seis meses que no escribo en este mi blog.
En fin, un síntoma más de mi inconstancia con las no-obligaciones. Escribir un blog no es ninguna obligación ( al menos de momento, nunca se se sabe lo que pasará en el futuro...cosas más raras se han visto), así que yo no me lo tomo como tal y claro, no escribo. Si es que soy así pa todo, así me va en la vida. Ya decía una de las Leyes de Murphy que "si no fuera por el último minuto, no se haría nada". Me lo aplico.
POr lo demás, como decía un amigo mío, nada nuevo bajo el sol, la gente sigue follando (yo no) y los estadounidenses siguen comprando cinta aislante. No entiendo muy bien la frase, pero me hace gracia. Despues de el verbo follar he puesto "yo no". Porque yo hace tiempo que no uso esos menesteres y el otro día leyendo un blog del mundo sobre la asexualidad, me di cuenta de que yo gasto algo de eso. No es que no me guste el sexo, pero no tengo una necesidad acuciante de él como le ocurre a muchas personas que conozco en persona o leo por los blogs del mundo. Si lo tengo muy muy muy bien, pero si no lo tengo no me preocupa. Tampoco es que haya tenido muchas historias, mas bien pocas...Pero lo que realmente suelo echar de menos es muchas consecuencias que trae el sexo al menos en el momento de practicarlo. Echo de menos todo lo que le rodea más que el sexo en si.Creo que por eso mismo no practico sexo sin amor (venga, ahora tachadme de retrógrada!), porque ese en concreto no implica ninguna de las consecuencias que antes citaba. Por lo tanto, no me interesa. Y paso de los abrazos, caricias o palabras circunstanciales que no se sienten pero se hacen para que el conjunto quede más apañado.
¿No veis? Soy un poco asexual.Va a ser que el amor me ha dejado dos heridas muy duras y que ya no creo en la felicidad via orgasmo, que quieres que te diga. Con lo bien que me salen con mis manos.
Volvere. Claudia.